jueves, 30 de julio de 2015

235.

La semana pasó y Araceli seguía siendo mi novia oficial, era la última noche antes de que Paula volviera y la situación no podía pasar de esta noche.

Fui hasta su casa y toqué timbre. Era necesario ponerle un punto final a esto.

- Pepe, no me avisaste que venías.
- Necesito hablar con vos Ara.
- Está bien, pasa.

Entramos y fuimos hasta la cocina de su casa.

- ¿Queres algo de tomar?
- No, gracias.
- ¿Seguro?
-Suspiré.- Sí.
- ¿Y de qué queres hablar?
- De nosotros.
- No entiendo.
- ¿Podemos sentarnos?
- Así estoy bien.
- Bueno, como prefieras. –Hice una pausa.- Nosotros no estamos bien.
- Vos no estás bien.
- Eso es verdad.
- ¿Y por qué no estás bien?
- Porque no te amo y eso lo sabes.
- Pero yo te dije que te iba a enseñar a amarme.
- No funciona esto así.
- ¿Cómo que no funciona? No entiendo.
- Que yo, hasta acá llegué.
- ¿Es por Paula, no? –Preguntó sacada.-
- Es por mí y sobre todo por vos.
- ¿Por mí? Si yo lo único que quiero es estar con vos.
- No, vos no queres estar con alguien que no te ama.
- Sí Pedro, yo quiero estar con vos.
- No Ara, te aseguro que no.
- ¡Sí Pedro! –Dijo agarrándome de mi cara.- Yo si no estoy con vos me muero. ¿Lo entendes?
- Vas a estar bien.
- Si no es con vos no puedo estar bien. –Gritó y agarró un vaso.-
- ¿Qué vas hacer?
- Nada Pedro. ¡Quiero tomar un poco de agua! –Y tiró el vaso con bronca al piso.-
- ¿Te podes tranquilizar?
- No puedo sin vos. –Y pateó los vidrios.-
- Te vas a lastimar así.
- Vos me estás lastimando.
- Es por tu bien.
- No, esto no es por mi bien.

Se arrodilló frente a los vidrios y agarró uno.

- Esto también puede lastimarme. ¿No?
- Araceli, te lo pido por favor. –Dije nervioso.-
- ¿Por favor qué?
- Dale.
- Sí, por eso. –Quiso cortarse y se lo impedí.-
- ¡Dejame Pedro! ¡Dejame!
- No hagas esto, me siento mal. –Dije ya casi sin poder respirar.-
- Sos un nene Pedro.
- Sabes del problema que tengo. –Dije abriendo los botones de mi chomba me sentía ahogado.-
- Sos un actor nene.
- ¡Deja eso Araceli! –Dije y la quise levantar, pero se tiró al suelo y se lastimó con los vidrios que se clavaron en su cuerpo.-
- Ara, por favor. –Dije dejándome caer en el suelo.- No hagas esto.
- ¡Vos no me hagas esto!
- No puedo respirar, frena.
- No freno un carajo.
- ¡Araceli!
- Araceli la chota. –Y ahora lo hizo ella, en su brazo.-
- No te hagas esto.
- Ya te dije que vos me lo estás haciendo.
- Yo solo te estoy diciendo de separarnos porque es lo mejor.
- Para vos es lo mejor, es lo mejor para que te la puedas coger a Paula sin culpas. ¿No?
- No digas boludeces.
- ¡No son boludeces!
- Sí, lo son.
- Sé muy bien que me dejas por ella.
- Te dejo porque no te amo.
- Yo fui la que te consoló cuando esa hija de puta se borró.
- ¡Te dejo porque no estoy enamorado de vos y ella no tiene nada que ver!
- No te enamoraste de mí porque estás enamorado de ella. –Y volvió a cortarse.-
- Para con eso, por favor.
- ¿Sabes que nunca lo había hecho, no? Pero se siente placer.
- Por favor. –Y tosí, ya no podía hablar.-
- ¿Tenes un ataque de asma o de pánico? Pobrecito.
- ¡Por favor Araceli! –Intenté gritar y me ahogué.- Me duele mucho el pecho.
- No te voy a socorrer.
- Me siento mal.
- ¡Y yo también!

-

Estaba cerrando mi bolso ya que finalmente volveríamos esa madrugada y cuando estaba en el ascensor, yendo a la recepción del hotel, una llamada sonó en mi celular.

- Conversación telefónica -

- Hola.
- ¿Señorita Paula Chaves?
- Sí, soy yo.
- ¿Usted lo conoce a Pedro Alfonso?
- Sí. ¿Quién es?
- Hablamos de la clínica.
- ¿Qué pasó? –Pregunté con lágrimas en los ojos.-
- ¿No puede venir?
- Estoy por volverme en avión de Mendoza. ¡Digame que le pasó!
- Tuvo un infarto.
- ¿Y cómo está?
- Sedado.
- ¿Pero cómo está?
- Es probable que deban operarlo.
-Suspiré y tragué mis lágrimas.- Yo llego a la madrugada y voy para allá. ¿Está solo?
- Sí, creo que sucedió cuando discutía con su novia.
- Puede ser, gracias por avisarme.
- Por nada.

- Fin de la conversación telefónica -

Me acerqué a la recepción como si fuera un zombie y me largué a llorar.

Tenes que ser fuerte mi amor, por favor.

¿Y si le pasa algo y yo nunca le dije que vamos a tener un hijo? ¿Y si mi bebé crece sin su papa? ¿Y si yo sigo sin el amor de mi vida? NO PAULA. No pienses en negativo, Pepe es fuerte.

- ¿Qué pasó gorda? –Preguntó Flor.-
- Pepe…
- ¿Qué?
- Tuvo un infarto, me llamaron de la clínica.
- ¿Está bien?
- Estable, no sé. Él tiene problemas en el corazón desde que nació… Tengo mucho miedo.
- Tranquila. –Me abrazó.-
- Me muero si le pasa algo.
- No le va a pasar nada.
- ¿Y si nunca sabe de mi embarazo?
- No pienses así.
- No sé qué pensar.
- Tranquila Pau.
- Quiero estar con él.
- Ya estamos por ir al aeropuerto.
- ¿Viajas conmigo? Por favor.
- Obvio que sí gorda.
- Gracias.

--------------------

No se olviden de comentar! ☺ ☺

6 comentarios:

  1. Nooooo camilaaa no lo dejes ahii, pobre pepe

    ResponderEliminar
  2. AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA lo amé lo juro pero ay 😭

    ResponderEliminar
  3. Q terrible hdp la tal Araceli!!! mimiroxb

    ResponderEliminar
  4. Como me olvidaria de comentar un capitulo como este Camila? Algo mas depre que leer un capitulo triste como este y con lluvia de fondo... y encima laburando... ajajaja. Espero el proximo y que mejoren las cosas porque es todo un caos.

    ResponderEliminar
  5. Noooooo!!! Como vas a dejar en capitulo así!!!?? Necesito otro! Escribís tan bien, siempre pasa algo inesperado, me encanta la novela! Otro cap mas, porfiii!

    ResponderEliminar
  6. aaal fin se lo dijo.pero q HDP q era esta Araceli al final. es para matarla.

    ResponderEliminar