miércoles, 15 de abril de 2015

112.

Busqué la carta dentro de mi cartera y se la di.

- Leelo.
- ¿Qué es?
- El día que me encontré con mi mamá, antes de todo lo que pasó, mi vieja me dio esta carta y yo me acordé ayer. -Hice una pausa y sequé mis lágrimas.- Leela.

Pedro comenzó a leer:

"Hija, mi amor:

Sé que esta carta te va a cambiar la vida para siempre y no pido que me perdones, solo espero que me entiendas. Que entiendas que si escondí esto durante tantos años fue para protegerte, porque en silencio te amé toda mi vida hija.

Vos fuiste lo único por lo que me mantuve viva, te cuidé todo lo que pude desde donde pude y te convertiste en una mujer hermosa sola. Me das mucho orgullo hija, mucho.

Te voy a contar una historia, más precisamente tu historia.

Porque la mereces saber. Porque no soporto más este silencio y no me importa lo que pueda pasarme. Ahora estoy segura de que estás bien y de que tenes alguien que te cuida y te quiere, asique llegó el momento.

Y repito, espero que puedas entenderme.

Cuando yo quedé embarazada de vos era muy jovencita, tenía apenas 18 años y acababa de terminar la escuela. Era una nena que tenía que convertirse en mujer, no tenía chances.

Yo estuve con Renzo, tu padre, durante varios años pero luego decidí alejarme porque él me trataba mal.
Comencé a salir con Pablo, un chico divino que había conocido en el club y estuve casi un año con él. Con él tuve mi primera vez, él fue el único hombre que amé y que me amó.

Un día, sin entender demasiado lo que ocurría, me enteré que estabas creciendo en mi vientre.

Renzo, nunca supe cómo, se enteró de aquello y me alejó de Pablo para siempre.

Renzo no es tu papá Paula, tu padre es Pablo y te juro que lo busqué, lo busqué durante años hasta que Renzo me confesó que lo mató poco tiempo después de raptarme.

Viví toda mi vida con él por obligación, nunca lo quise y siempre me amenazó con vos. Si yo no hacía lo que él decía vos ibas a pagar las consecuencias y yo no quería eso, no quería que nada malo te pase mi amor.
Él no me dejaba estar cerca tuyo porque temía que te cuente tu historia y, aunque hizo todo mal, sé que él me ama y que no quisiera matarme. (Aunque lo más probable es que si se entera de esta carta, lo haga).

Renzo nunca me dejó ser la mamá que hubiese querido con vos y lo que más me duele es que te haya quitado la posibilidad de conocer a tu verdadero padre. Pablo ni siquiera llegó a enterarse de que yo estaba embarazada de él.

Perdón Pau, perdón desde lo más profundo de mi ser.

Vos tenes sus ojos y su nariz. Tu pelo es idéntico al de él y te llamé Paula porque una vez él me había dicho que quisiera tener una hija con ese nombre.

Sé que te arruiné la vida, lo sé. Pero te juro que nunca pude escapar, nunca pude zafar de aquel ser siniestro. Llegó a amenazarme con un arma en tu cabeza mientras dormías, viví un infierno y lo peor es que sé que vos también lo viviste y eso no me lo voy a poder perdonar nunca.

La única vez que lo intenté realmente fue después de que te abusó (porque sí, lo sé hija) y me encerró una semana en un sótano sin darme ni siquiera un vaso de agua. Fue la peor semana de mi vida porque no sabía si vos respirabas o no.

Ojala algún día puedas entenderme y quizás hasta perdonarme.

Hice todo para protegerte, quería que crezcas y que puedas salir de toda esa mierda. Quiero que seas feliz, te lo deseo profundamente. Te lo mereces.

Sos una persona hermosa y ojala algún día puedas tener tu propia familia y darte cuenta de que si uno elige a la persona correcta, es lo único que se necesita para ser feliz.

Y perdón, sé que te merecías otra madre y otra vida.

No te preocupes por mí, sé que no me queda demasiado tiempo pero ya no me preocupo porque sé que ahora tenes a alguien que te cuida por mí.

Te amo hija, para siempre.

Mamá.”
 


- Me siento flotando en el vacío. –Dije cuando Pedro terminó y él solo me abrazó, no me dijo nada.- No solo que se encargó de que mi vida sea una mierda, sino que mató a mi papá y seguro lo haga también con mi mamá.
- Te juro que me quedé helado.
- ¿Y yo Pepe?
- Tranquila. –Besó mi mejilla.- Como dijo tu mamá, ahora tenes a alguien que te cuida.
- Te necesito más que nunca.
- Y yo estoy acá para vos.
- Gracias. –Dije refugiando mi cara en su pecho.-
- Te amo.
- Y yo te amo a vos.

Él se acomodó e hizo que me recostará sobre su pecho.

- No sé que hacer con esto ahora. Quiero hacer algo por mi mamá y no sé qué.
- ¿Queres invitarla a venir acá?
- ¿Servirá de algo?
- Al menos lo intentamos. Dale.
- ¿No te jode?
- Pau, dale.

Agarré mi celular e intenté llamarla, como no respondió le dejé un mensaje de voz.

“Ma, acabo de leer la carta. Necesito verte, necesito que estés lejos de ese tipo. Por favor, llamame.”


- Tranquila, ya va a llamarte.
- Eso espero. –Suspiré.- Me quiero duchar.
- ¿Queres que prepare algo para comer mientras?
- No me pasa ni el aire Pepe.
- Aunque sea un poquito.
- De verdad que no quiero, come vos.
- Está bien. –Me besó.- Bañate que mientras yo como algo y después nos acostamos.
- Por favor, necesito sentirte cerca. –Nos dimos un beso y nos levantamos.-
- Tranquila. ¿Sí? No estás sola Pau. –Yo lo abracé y besé su mejilla.-
- Gracias.

Busqué mi pijama y me fui a bañar, abrí el agua lo más caliente que pude soportar y me metí allá abajo por un largo rato, como si el agua fuese a limpiar todo lo horrible que se me paseaba por el cuerpo en aquellos momentos.

- Pau. ¿Necesitas algo?
- No, ya salgo Pepe.
- Quedate si queres, solo no quiero que te quedes llorando sola.
- Esperame en la cama que quiero que me abraces un rato.

Salí de la ducha y sequé todo mi cuerpo, luego me vestí e hice un rodete con mi pelo.

Fui hasta el cuarto y me metí en la cama, dejé que me abracé y cerré mis ojos. Él era lo que necesitaba para caer en la realidad.

- Necesito que mi mamá me responda.
- Ya te va a responder, tranquila. No hay manera de que él se haya enterado de que leíste la carta.
-Suspiré.- Tenes razón.
- Descansa Pau, te va a hacer bien.
- No sé como voy a hacer para dormirme.
- Con mis mimitos.
- Te amo Pepe.
- Te amo linda. –Besó mi frente.-

Y sus manos se encargaron de tranquilizarme hasta que me quedé dormida.

5 comentarios:

  1. Que capitulo! Fuerte la carta, pobre Pau! Escribis muy lindo, besos!

    ResponderEliminar
  2. Se te ocurren historias fascinantemente tristes, pobre Paula!

    ResponderEliminar
  3. Pobre Pau. En serio escribís re bien. Te felicito!!!

    ResponderEliminar
  4. Qué indescriptiblemente hermoso escribís. Me encantó. Muy feo lo que le pasó a Pau

    ResponderEliminar
  5. Capitulo increible!!!! Me quede completamente helada. La verdad que no me esperaba para nada lo que paso. Me encantooo!

    ResponderEliminar