No entendía cómo había pasado, tampoco entendía en dónde había sido, ni por qué.
Solo sabía que todo se había ido a la mierda, que era la situación más horrible que podría estar viviendo.
¿Cómo fue? ¿Qué ocurrió? ¡Si había salido de casa lo más bien!
Nos habíamos despedido como siempre, solo fue a comprar algo. ¿Y ahora estamos a punto de despedirnos para siempre?
No, esto no puede ser. Tiene que superar esto, tiene que ser fuerte una vez más. Yo voy a estar a su lado.
Me encontraba en medio de una parálisis corporal e incluso emocional, no reaccionaba, no caía, no quería caer. No prefería caer.
Caminaba de un lado al otro en aquel frío pasillo mientras mis ojos casi mecánicamente derramaban lágrimas, no sabía qué hacer y el médico que estaba ahí adentro hacía más de tres horas reloj.
Habíamos pasado situaciones horribles, desgarradoras… Pero como esta jamás.
Esa imagen tan horrible no me la puedo sacar de la cabeza, me carcome, me destruye.
Apoyé mis antebrazos en la ventana y respiré hondo, el frío helado pegó en mi cara y volví a suspirar. Intenté tranquilizarme, respirar normal. No podía. Era imposible. ¡No sin noticias! ¡No sin saber como estaba!
El olor a hospital, los colores de hospital. Las caras tristes de la gente y los médicos y enfermeros corriendo de un lado al otro. Creo que no había lugar más horrible que este.
Sequé mis lágrimas antes de retirarme de la ventana y caminé hasta estar frente a la habitación donde se encontraba. Me paré justo en frente de y apoyé mi espalda sobre la pared, en aquella fría superficie, me deslicé y me dejé caer en el suelo.
Revisé mi celular y en mi fondo de pantalla estábamos juntos, sonreí en medio de las lágrimas y susurré.
- Fuerza mi amor, va a estar todo bien. Te lo prometo. Te amo.
Me quebré otra vez y abracé mis piernas, escondí mi cara allí y lloré como pocas veces en la vida lo había hecho.
Los minutos seguían pasando y nadie salía. ¡Nadie!
Pasaron exactamente cinco horas hasta que por fin, la médica salió.
- Doctora. ¿Cómo está?
- Grave, es una situación algo delicada.
- ¿Qué tiene?
- Un traumatismo de cráneo bastante severo, una fractura en su pierna derecha, golpes y cortes en todo su cuerpo, incluso en su cara. No puede respirar por sus propios medios y un caño o no sabemos muy bien qué, hizo una herida muy comprometida en su abdomen, pero no dañó ningún órgano.
- ¿Se va a despertar?
- Eso no depende de nosotros.
- ¿Cómo que no?
- No, está inconciente. No podemos hacer nada con eso nosotros.
- Bueno, está bien. –Suspiré.- ¿Puedo entrar?
- Dentro de un par de horas.
- Está bien. ¿Puede mantenerme al tanto?
- Claro que sí. ¿Su nombre?
- Pedro, mi nombre es Pedro. Soy su novio.
- Un gusto Pedro.
- ¿El suyo?
- La doctora Gutierrez, Mariana Gutierrez.
- Muchas gracias doctora Gutierrez.
Todavía no terminaba de entender cómo había ocurrido, pero sabía que Renzo estaba metido en esto. Me jugaba la cabeza en eso.
Salí corriendo de mi casa y corrí las dos cuadras que me separaban de ella, cuando la vi sobre el asfalto toda ensangrentada me sentí morir.
Como pude caminé y hablé con el policía que había allí.
- ¿Está viva? –Pregunté con pánico, paralizado.-
- Sí. Ahora la van a llevar al hospital.
- ¿Pueden hacerlo rápido? –Grité.-
- Estamos en eso señor.
Los enfermeros la pasaron a una de aquellas camillas planas y la subieron a la ambulancia, yo no podía ni siquiera verla. Me partía al medio.
- ¿Quién es usted?
- El novio.
- Subase a la ambulancia.
Hice lo que me dijeron y tomé la mano de Pau sin que me importara que estuviese llena de sangre, recé todo el viaje para que resista hasta llegar a la clínica dónde pedí que la lleven y una vez que ella ya estuvo dentro de una habitación, le pregunté a uno de los enfermeros cómo había sido el accidente.
Supuestamente la había atropellado un auto que se fugó, el auto la levantó y la dejó sobre el asfalto.
¿Quién más que Renzo podía provocar esto?
Era una de las calles menos transitadas de la zona y una calle súper angosta, en la que hay que pasar con una muy baja velocidad. ¿Y a qué velocidad debía ir el auto para hacerla volar?
¿Nunca se va a cansar ese hijo de puta? ¿No era que me quería a mí? ¿Por qué a ella? ¿Por qué?
No soportaba ni el peso de mi cuerpo, no podía creer que esa situación fuese real. Me sentía muerto, agonizando.
No podía soportar ni siquiera la idea de imaginar que mi vida podría seguir sin ella. No, esa definitivamente no era una posibilidad.
Se vació una silla y me senté allí, intentando caer en la realidad. Prefería caer, porque mientras más tardara, más iba a doler después. (Como si ya no doliera)
Sonó mi celular y me aparté del lugar.
- Conversación telefónica -
- Nan. –Dije tratando de hablar claro, el llanto me lo impedía.-
- Pepe. ¿Qué pasó? ¿Cómo está Pau?
- Solo sé que la atropellaron. Está mal, muy mal.
- ¿Está inconciente?
- Sí, eso me dijeron. Que tiene traumatismo de cráneo, fracturada una pierna, una herida en el abdomen y golpes y cortes por todos lados. No entré a verla todavía.
- Tenes que estar tranquilo vos.
- Explicame como hago.
- Yo sé que es complicado, pero mientras más tranquilo estés, mejor va a ser.
- Ya lo sé, pero no sé cómo hacer. No puedo dejar de pensar en que ella se banco esto y yo tardé una semana en despertarme, no soporto tanto. Te juro que no puedo.
- Tranquilo, pensa que se va a despertar pronto. Ella es fuerte.
- Lo sé, pero está mal de verdad.
- Quedate a su lado, eso te va a hacer bien.
- No me pienso mover de acá.
- Si necesitas que vaya o te lleve algo, o que te vaya a buscar así te llevo a tu casa a ducharte o lo que sea, me avisas.
- Gracias Nan, de verdad.
- No tenes nada que agradecer nene, para eso están los amigos. –Hizo una pausa.- Avisame lo que necesites y cuando tengas novedades.
- Bueno, dale.
- Y tranquilo.
- Nos hablamos Nan.
- Dale Pepe.
- Fin de la conversación telefónica -
No te puedo creer!! Es q nunca se va a dejar de joder ese hdp!! mimiroxb
ResponderEliminarQué hijo de puta. Inexplicable cómo escribís. Ojalá Pau esté bien. Gracias
ResponderEliminarPobre pau, que hijo de puta como lo odio
ResponderEliminarAy no puede ser! Pobre Pau
ResponderEliminarPobreeee Pau, ahora le toca a Pepe estar del otro lado. Feo momento. Muy buen capitulo, muchisima intriga.
ResponderEliminarEscribis hermoso!! tus novelas son atrapantes!!!
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