sábado, 9 de mayo de 2015

140.

Desperté al día siguiente y de primera impresión, los dolores habían al menos un poquito. Suspiré e intenté estirar mi espalda, intento fallido. Okei.

- Buen día.
- Pepe, buen día. –Sonreí.- ¿Me estabas espiando?
- Sí. –Rio.- Porque en un rato seguro venga Zai y yo me vaya a dormir y quería verte antes de irme. ¿Cómo te sentís?
- Un poco mejor.
- ¿Sí?
- Un poco igual.
- Bueno, un poco por día.
- ¿Me das un beso?
- Obvio que sí. –Nos besamos.- Yo ayer te traje tu cuaderno, por si querías escribir y te traje un mp3 con la música que tenías en la compu, no me dejan darte el celu.
- ¿Ves por qué sos lo más?
- ¿Te lo dejo?
- Por favor.
-Dejó las cosas sobre la mesa.- Acá te las dejo.
- Gracias amor, de verdad.
- No es nada gorda. –Me besó y nos sonreímos.-
- Espero poder escribir.
- Tenes que poder.
- Capaz tenga un poco más de pulso hoy. –Suspiré.- Tengo unas ganas de levantarme de esta cama.
- ¿Estuviste moviendo la pierna sana?
- Sí, ayer vino una enfermera.
- ¿Y te duele?
- Sí, pero por el golpe, no de estar quieta.
- Eso es bueno.
- Sí. –Sonreí.- Según lo que le expliqué a la enferma, ella dice que todos los dolores que tengo son del golpe, porque no estuve tantos días dormida como para que me haya pasado algo en los músculos y que lo del pulso era normal.
- Entonces tranqui, es cuestión de que se te empiece a pasar el dolor.
- Espero que no tarde demasiado.
- Esperemos. –Nos dimos un beso.- Seguro ahora vengan a echarme, es la hora del control de la mañana.
- ¿Y ya te vas?
- No, no creo. Cuando venga Zai.
- ¿En dónde está Zai?
- En casa.
- Gracias por bancarla ahí.
- ¿Cómo no la voy a bancar?
- Ayer me dijo que cuando te escuchó cómo estabas cuando estuve inconciente no le quedaban dudas de que me amabas.
-Sonrió.- Es que te amo, con todo mi alma.
-Sonreí.- Yo también te amo con todo mi alma. –Nos besamos y nos sonreímos.-
- ¿Queres que te traiga algún pijama hoy?
- Por favor. Este ya está hecho un asco.
-Reí.- Te lo traje el primer día, te cambiaron las enfermeras.
- Qué horror. –Reímos.-
- ¿Queres que le avise a Zai que te traiga así no esperas hasta la noche?
- Dale, por favor.

Pedro le envío un mensaje a mi prima y se quedó un rato más allí.

- Me voy Pau.
- Anda amor.

- Estoy acá hasta que venga Zai igual.
- Tranquilo. –Nos besamos.- Descansa.
- Vos también.
- Te amo.
- Te amo más. –Nos besamos y se fue.-

Después de soportar el tedioso examen de los médicos, los pinchazos, la curación y demás situaciones desagradables, le pedí a una enfermera si me ayudaba a sentarme y si me acercaba la bandeja, ella lo hizo y se fue.

Agarré mi cuaderno y me dispuse a escribir.

‘Hay cosas en la vida que no tienen pies ni cabeza, que no tienen explicación. Son esas situaciones que las pensas una y mil veces, las revisas de atrás hacia delante y viceversa ¡Y seguís sin respuesta!

Bueno, por esa situación estaba atravesando yo.

Ya era imposible entender el odio que ese hombre tenía contra mí, me arruino la vida y no se va a cansar hasta terminar con ella. ¿Es necesario tanto sufrimiento?

Al final era cierto eso que decía que estando en la isla estaba sola, pero estaba más segura, con esto ni digo que sea culpa de Pedro porque es todo lo contrario, pero que haya saltado al final terminó de arruinar mi vida. En el momento en el que me di cuenta que le importaba a mi mamá la mató y en el momento en el que habíamos vuelto a empezar con Pedro, lo hizo mierda a él y ahora a mí.

No se puede vivir así, es insoportable y hasta inhumano.

Lo que más me dolía era no entender, no entender el por qué. ¿Por qué tanto ensañamiento? ¿Para qué?

Juro que hay dos cosas que nunca me voy a olvidar en mi vida, dos imágenes que nunca se van a borrar: la primera es mi mamá muerta en su habitación y la segunda es la cara de placer de ese tipo cuando me atropelló.

No podía ser real esa cara de satisfacción cuando le estaba haciendo mal a alguien.

Me duele el cuerpo, muchísimo. Pero también me duele el alma, me duele todo.

Me duele que ese tipo sea parte de mi vida y no poder hacer nada para cambiarlo.

Intento no engancharme en su juego, pero casi me mata. Ya es imposible.

¿Quién puede vivir en paz estando constantemente amenazado de muerte?’


Dejé el celular a un lado y sequé mis lágrimas, busqué el mp3 y me puse a escuchar música.

Primero comenzó sonando ‘La noyeé’ de Amelie y al no tener letra sobre la música me permitió cerrar mis ojos y distenderme, al menos por algunos minutos.

Luego, comenzó a sonar Calamaro.

‘Creo que todos buscamos lo mismo no sabemos muy bien que es ni donde está, oímos hablar de la hermana mas hermosa que se busca y no se puede encontrar.
La conocen los que la perdieron los que la vieron de cerca, irse muy lejos y los que la volvieron a encontrar, la conocen los presos. La libertad.
Algunos faloperos, algunos con problemas de dinero, porque se despiertan soñándola, algunos que nacieron en el tiempo equivocado. La libertad.
Todos los marginales del fin del mundo, esclavos de alguna necesidad, los que sueñan despiertos, los que no pueden dormir. La libertad.
Algunos tristemente enamorados pagando todavía el precio del amor, algunos que no pueden esperar, y no aguantan más la necesidad.
Algunos cautivos de eso, que no saben donde mirar.
Tengo algunos hermanos y una hermana muy hermosa, la libertad.
Igual que Norberto, me pregunto muchas veces, ¿Dónde esta? y no dejo de pensar,
será solamente una palabra, la hermana hermosa la libertad.’


LIBERTAD.

¿Sería cierto que la libertad es solo una bonita palabra? ¿O en algún momento de nuestras vidas logramos ser libres?

No lo sé, particularmente porque nunca lo fui. Nunca pude sentirme libre.

Y toda la culpa de mis males recaen en su horrible persona, todo es su culpa.


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https://www.youtube.com/watch?v=-VY4LWOeGeU Libertad - Andrés Calamaro.

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