Me desperté al día siguiente y fui directo a la ducha, estaba realmente dormido y hoy en la empresa me explotarían. Luego desayuné y me fui al trabajo.
Y mi día arrancó con un planteo inútil de mi jefe, como si yo hubiese podido evitar lo que había ocurrido con Paula. ¡Qué tipo infumable!
Me llenó de reuniones, informes y algunos borradores de diseños. ¡Bienvenido al trabajo Pedrito! Me hice un café y fui a mi oficina.
‘Buen día Pepe. ¿Ya estás en la oficina?’
‘Buen día Pau. ¿Cómo te sentís? Sí, ya estoy acá y dudo salir hasta la noche.’
‘Que no te exploten mucho que les hago bardo. Bien, dormir acá me hizo bien para la espalda.’
‘Buenísimo gorda. Jajajaja, yo les digo que sos brava y listo.’
‘¡Jajajajaj! No seas bobo. Que te sea leve.’
‘Gracias amor, hablamos más tarde. Qué tengas un buen día.’
‘Un beso Pepe.’
Prendí la computadora y no quedaba otra que arrancar.
-
Me desperté y después de hablar con Pedro me quedé un largo rato haciendo fiaca en la cama, no podía bañarme sin que Pedro me ayudará a embolsar mi pierna, asique no estaba en mis planes quitarme el pijama.
Después de un rato, desayuné en el living mirando la tele y caí en la cuenta del día que era, faltaba poco para el cumpleaños de Pedro y yo sin poder salir de casa. Debía pensar un regalo original y aprovechando que estaba en reposo, hecho por mí.
Y mientras lavaba la taza de mi desayuno se me ocurrió algo, solo restaba ponerlo en marcha.
Prendí mi computadora y pasé a la misma todas las fotos y videos de aquel día en la isla con Pedro, dejé la cámara a un lado y comencé a seleccionar las mejores fotos y los videos.
Un video, eso es lo que haría. Este incluiría algunas fotos con música, extractos de los videos que habíamos grabado ese día y luego me filmaría leyéndole una carta.
Hice hasta donde llegué, que fue seleccionar fotos, cortar los videos y elegir la canción y dejé la compu a un lado porque no me daba más la espalda.
Ya era la hora de almorzar, asique me preparé una sopa. (¡Cómo extrañaba mi sopa!)
Comí en el sillón y luego me puse a alongar un poco mi cuerpo, necesitaba estirarme de vez en cuando.
Y mi día pasó así, sin nada demasiado extraordinario. Miré la tele e hice un borrador de la carta de Pedro.
Esa noche, Pedro me había avisado que estaba saliendo asique apuré la comida, carne al horno con papas.
Lo esperé con la mesa puesta y la carne en el horno.
- Hola Pau. –Dijo entrando.-
- Hola Pepe. –Me acerqué a él y lo besé.- Qué caripela.
- No doy más, te juro.
- Estás helado a parte.
- Destruido.
- Date una ducha calentita y comemos. ¿Queres?
- ¿Cocinaste?
- Carne al horno con papas.
- ¿Y el reposo?
- Estuve todo el día, me canso de estar en la cama.
- Okei, okei. –Me besó.- Ahora vengo.
- Dale, te espero.
-
Después de bañarme volví a la cocina y Pau me estaba esperando con la comida, cenamos y la ayudé a levantar todo así no pasaba tanto tiempo parada.
- Gracias amor. –Me besó.- ¿Me ayudas con algo más?
- ¿Con qué?
- Me quiero bañar.
- ¿Y necesitas ayuda?
- No seas boludo. –Me pegó y reímos.- Hay que embolsar el yeso, allá me lo hacían las enfermeras.
- A ver…
Busqué algunas bolsas y finalmente ella se fue a bañar, ya era tarde y ambos estábamos cansados, asique cerré toda la casa y la esperé en la cama.
Me estaba quedando dormido y ella se acostó a mi lado.
- Dormí Pepe.
- No, veni. Quiero estar un ratito con vos.
- Pero estás muerto.
- Y vos me das energía, veni.
Sonrió y besó toda mi cara para terminar en mi boca.
- Pepe.
- ¿Qué mi amor?
- Gracias.
- ¿Por qué?
- Por bancarme tanto.
- No tenes que agradecerlo.
- Sí amor, de verdad.
- Pero no hace falta. –La besé.-
Ella suspiró y cerró sus ojos, apoyó su cabeza en mi pecho y yo corrí el pelo de su cara.
- ¿Vos también tenes sueño?
- No mucho. –Y buscó mi barba con sus manos y yo busqué su pelo.- Solo quería estar así.
-Besé su frente.- No te enojes, pero por fas baja el yeso de mi pierna porque me va a matar.
-Rio.- No me enojo, perdón. –Y se acomodó.-
- Gracias.
- No es nada. –Besó mi pecho.-
Después de un rato, estábamos viendo la tele en la cama y me levanté al baño, volví con unos chocolates.
- Me leíste la mente.
-Reí.- Tome señorita.
- Gracias Pepe.
Me senté a su lado y nos comimos el chocolate.
- Es buenísimo que tengas chocolates siempre.
- Era una costumbre de mi abuela, que se la pasó a mi vieja y me quedó.
- Es genial.
- Muy genial. –Reímos y nos dimos un beso.-
Más tarde, ya habíamos apagado la tele y nos estábamos quedando dormido.
- Qué descanses Pau.
- Vos también Pepe. –Nos dimos un beso.-
- Hey, para. Una cosa.
- ¿Qué?
- Que te amo.
-Sonrió y me besó.- Te amo mi amor. –Volvimos a besarnos y nos acomodamos para dormir, estábamos frente a frente.-
- Hasta mañana.
- Hasta mañana.
Me encanto ❤❤❤
ResponderEliminarTiernos de la vida ♥
ResponderEliminarawww muy tiernosss
ResponderEliminarSon puro amor!! Me encanta! mimiroxb
ResponderEliminarLe encanta camiiiiiii
ResponderEliminarQUE AMOR ...amo esta novela
ResponderEliminar