sábado, 16 de mayo de 2015

147.

“Bueno, hola mi amor. ¡Feliz cumple! –Tira un beso a la cámara.- Es medio raro estar haciendo esto y seguro mucho más raro sea estar al lado tuyo mientras lo veas. –Ella besó mi mejilla.- pero acá va.

Quise hacerte algo especial y  se me ocurrió hacer esto. Escribirte una carta y grabarme mientras te la leo. Espero que te guste.

Pepe, mi amor. Me cuesta un poco empezar, porque no sé muy bien por donde hacerlo.

Quizás un buen comienzo sea el día que nos conocimos. ¿No? Ese día supe que mi vida iba a cambiar, pero nunca creí que tanto. Me tuviste una paciencia que aún no lo puedo creer, me cuidaste como a un cristal y te lo voy a agradecer siempre. Me esperaste y el día que accedí comenzamos esto, que tuvo mil idas y vueltas y que por momentos fue muy tedioso y angustiante, pero acá estamos. Me cambiaste tanto amor, tanto. Te lo dije mil veces pero te lo repito, me hiciste sentir mujer y eso es algo que tampoco voy a dejar de agradecerte.

Cada vez que nos besamos, que nos tocamos, que estamos juntos o incluso cada vez que nos miramos, recuerdo esa sensación que tuve la primera vez que te sentí cerca de mí.

No sé cómo explicarte lo que sos para mí, no solemos ser demasiado demostrativos con las palabras a excepción de las situaciones límites y confieso que me muero de vergüenza, pero es la realidad. Sos todo en mi vida y no quiero que suene posesivo, con todo me refiero a que gracias a vos tengo un motivo por el cual levantarme. Vos hiciste que vuelva a valorarme, vos hiciste que me dé cuenta que vivir está bueno a pesar de todo.

Te amo mi amor, te amo con cada parte de mí y te deseo desde lo más profundo de mi corazón que seas feliz, obviamente que conmigo. Solo conmigo.

Y ya tengo miedo de estar siendo un poco plomo, pero tengo un par más de cositas para decirte.

Te amo aunque ya lo sepas.

Gracias por ser parte de mi vida. Gracias por no soltarme la mano.

Quiero estar toda mi vida con vos, quiero que esto nunca deje de crecer. Necesito que sea así.

Deseo profundamente que todo lo que pasa se arregle y que podamos formar una familia, no hay nada que quieras más. Y no te asustes, lo quiero más adelante.

Me hace muy feliz dormirme a tu lado todas las noches.

-Eres una luz en mí, todo se transforma aquí cuando estás, los miedos quedaron atrás
siento que vuelvo a respirar y sanar las heridas que no ves.
Con tenerte así haciéndome sonreír, ya no hay palabras para decir
Quedate hache desde el principio hasta el fin. Subete a mi balcón bajo este cielo salvador.
Con mirarme descubrís cuando estoy cerca de ti lo que soy no me dejes sin tu amor.-

¡Sí! Te canté, valoralo porque me muero de vergüenza haciéndolo. ¡Feliz cumple mi amor! Te amo.”


- Te amo mi amor, te amo, te amo, te amo. –Y me tiré sobre ella besándola.- Te amo.
-Sonrió.- Te amo. –Y volvimos a besarnos.-

Nuestras bocas se unieron como amaba que lo hicieran, como si fueran dos imanes con toda la atracción del mundo concentrada allí. Nuestros labios se abrían y se cerraban a la par, nuestros ojos estaban cerrados y nuestros cuerpos unidos.

- ¿Puedo? –Pregunté.-
- Podes. –Respondió y sonreí, la besé y me levanté.-

Si fuera por mí me quedaría en el sillón o en donde sea, pero prefería la cama por su pierna.

Fui caminando hacia atrás mientras ella me “empujaba” y nunca dejamos de besarnos en el trayecto del living a la habitación.

Se sentó en la cama y yo me tiré cuidadosamente sobre ella, nuestros labios volvieron a unirse luego de sonreírnos. Sus manos rodearon mi cuello y nos separamos un poco.

- Te extraño tanto Pau, tanto. –Dije acariciando su nariz con la mía.-
- Yo también te extraño Pepe. –Suspiró y recorrió mi espalda con sus manos.-

La besé y me hundí en su cuello, quería que se sienta cómoda. Me quitó la remera y mientras mis labios eran felices en el paraíso de su cuello, ella utilizaba sus manos para volver loca a mi espalda desnuda.

Mordí su lugar predilecto y sentí como su espalda se arqueó, sonreí triunfante y la besé.

Ella hizo que me acostara a su lado y buscó en su mesita de luz un aceite, sonreí y llenó sus manos con esos para masajear mi pecho y mi cuello mientras mi mano acariciaba su pierna sana.

Cuando no aguante más, la tiré sobre mí y la besé a la par que mis manos se deslizaban por debajo de su remera, recorriendo su espalda.

- Pepe…
- ¿Qué?
- No me toques la cintura, por favor. Me duele mucho.
- Ay, perdón. –La besé.- Perdón. –La besé.- Perdón. –La besé.-
- No pasa nada. –Y se quitó su remera.- Mis omoplatos y mi nuca son tuyos.

Sonreí y corrí el pelo de su espalda, con mis dedos la acaricié por un largo rato mientras ella estaba hundida en mi cuello. Definitivamente necesitábamos disfrutarnos.

- Lo haces tan bien. –Dijo en mi oído y me hizo un chupón.-
- Vos lo haces bien. –Nos separamos un poco y volvimos a besarnos.-

Ese beso terminó de subir la temperatura en ambos, ya no había barrera alguna para nuestras lenguas.
Nuestras respiraciones estaban agitadas y mis manos se encargaron de desabrochar su corpiño y luego de quitárselo, llené mis manos con esa aceite y repetí lo que había hecho ella conmigo.

El resto de nuestras vestimentas quedaron quien sabe dónde, estaba sobre ella.

- Te amo Paula. –Ya la besé.-
-Mordió su labio.- Te amo. –Volvimos a besarnos.-

-

Yo descansaba sobre su pecho mientras él jugaba con mi pelo.

- Gracias.
- ¿Por?
- Por haberme dejado.
-Sonreí.- No aguantaba mucho más yo tampoco. –Reímos.-
- Sos tan linda. –Me abrazó.-
- ¿Así soy linda?
- Siempre sos linda, lo físico es pasajero.
- Nunca creí que ibas a decir eso.
- ¿Te digo la verdad? Yo tampoco. –Volvimos a reírnos.-
- Estás muy cambiado.
- ¿Y no te gusta?
- Me encanta, me encanta que siempre tengas una faceta distinta.
- Lo hago para que no te aburras.
-Reí.- Nunca me aburriría de vos.
- ¿Nunca?
- Nunca.
- Me alivia saberlo.
- ¿De verdad pensas que podría aburrirme de vos?
- No, no sé. Pero siempre tengo un miedo ahí, en el fondo, de que algún día nos separemos. Yo tampoco puedo vivir sin vos.
- No pienses así, eso no va a pasar si no dejamos que pase.
- Yo dejé que pase una vez.
- Pero te diste cuenta y aprendiste.
- ¿Aprendí?
- Sí. ¿No te das cuenta de tu trato conmigo?
-Rio.- Sí, pero capaz no te dabas cuenta.
- ¿Cómo no me voy a dar cuenta tonto?
- Bueno. ¿Qué se yo?
- No sé que sabes vos. Solo sabe que nuestro amor es eterno.
- Sos tan cursi que en otro momento de mi vida te hubiese borrado del historial de mi vida.
- Qué amor che.
- Pero ahora me encanta. –Besó mi cabeza.- No soportaría las cursilerías todo el día, pero de vez en cuando me gustan. –Reímos.-
- Mejor dormí amor.
- Vos también.
- Obvio.
- Que descanses.
- Vos también amor.

----------------

5 comentarios:

  1. AME este capitulo de punta a punta. Me encanto la carta, me encanto y me encanta como la esta cuidando, como se estan cuidando MUTUAMENTE. ♥
    Espero el proximo.

    ResponderEliminar
  2. aaaaaaaaaaaaaaahiii q amor .. muuuy buen capitulo

    ResponderEliminar
  3. este capitulo es todoooooo❤❤������❤��❤����❤������❤❤❤

    ResponderEliminar
  4. Que lindo capitulo!!!!! escribis HERMOSO! :D

    ResponderEliminar
  5. No estoy teniendo mucho tiempo por eso a veces leo y no comentó pero te sigo leyendo siempre!
    Me encanto el regalo de Pau! Esos son los mejores regalos!!!
    Este Pepe es hermosoooo!! Ojalá se cumplan sus deseos!
    Beso

    @06_Laury

    ResponderEliminar