Pedro dormía y lo envidiaba profundamente, salí del cuarto y busqué los antidepresivos, esta vez me tomé dos, pero no hacían efecto.
Sin darme cuenta comencé a tomar desmedidamente.
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Me desperté porque no la sentí a Paula a mi lado, ya era casi de día, la busqué por toda la casa y la encontré de una manera que jamás me hubiese imaginado.
- ¡Paula! –Grité y me arrodillé a su lado.- ¿Paula qué carajo hiciste? –Respiré hondo al notar que tenía pulso y la dejé sobre el sillón.-
Intenté que se despertara pero fue inútil, me vestí lo más rápido que pude y la llevé hasta el auto.
- Aguanta mi amor por favor, aguanta. –Besé sus labios y me subí para poder arrancar.-
No respeté ninguna señal, ningún semáforo. ¡No respete nada! Ni siquiera podía respirar, si algo le pasaba me moría.
Llegué a la clínica donde tantas veces había estado internado tantas veces y la cargué entre mis brazos, entré allí y grité que me ayuden.
- ¿Qué le pasó? –Preguntó una enfermera.-
- Creo que tomo varios antidepresivos. –Dije desesperado.-
- Venga por acá.
Seguí a la enfermera hasta que llegamos a un cuarto y dejé a Pau sobre una camilla.
- ¿Cómo está? –Pregunté.-
- Dejeme revisarla.
La enfermera comenzó a revisarla y yo me largué a llorar, no soportaba verla así. ¿Cuan mal se sentía si hizo eso? No soportaba la idea de que haya querido suicidarse.
- ¿Cómo está? –Reiteré.-
- Tiene signos vitales leves.
- ¿Qué significa eso?
- Hay que hacerle un lavado de estómago, pero sale muy caro.
- ¿Qué carajo me importa? ¡Hagalo!
- Voy a buscar a un médico.
La enfermera se fue y me acerqué a Pau, tomé su mano y la besé.
- Vas a estar bien princesa, te lo prometo. –Besé sus labios.- Te amo. –Volví a besarla y esperé a que venga el médico.-
- ¿Usted quién es?
- Su pareja.
- ¿Usted la encontró?
- Sí.
- Tenemos que hacerle un lavaje.
- Haga cualquier cosa con tal de que esté bien.
- Tenemos que llevarla.
Asentí con mi cabeza y dejé que se la lleven.
No podía ser que estuviéramos otra vez acá, no podía ser que siempre terminemos en estas condiciones.
Me senté y me di cuenta que estaba temblando, Paula tenía que salir de esto porque sino me moría con ella. Necesitaba que alguien saliera y que me diga que estaba despierta porque lo único que necesitaba era abrazarla, sentirla conmigo y que sienta que estoy con ella.
Te necesito mi amor, no puedo sin vos. No puedo.
Las lágrimas caían sin cesar por mis mejillas y no podía creer que últimamente estaba llorando tan seguido.
Paula me había despertado, había despertado mis sentimientos y solo quería sentir con ella.
Cerré mis ojos y dejé que las lágrimas cayeran. Los mantendría cerrados hasta que alguien me dijera que Paula estaba bien. Mi mente sin pedir permiso comenzó a reproducir momentos vividos con ella, los buenos y los malos, todo con ella. Porque mi vida era ella.
- Señor. –Dijo la enfermera y abrí mis ojos.- Ya le hicimos el procedimiento, ahora hay que esperar.
- Gracias.
Volví a cerrar mis ojos y como no logré normalizar mi respiración quité el puff de mi bolsillo, sabía que lo iba a necesitar.
Cuando la habitación se vació, me mande sin pedir permiso.
- Pau, mi amor. ¿Me escuchas? –Susurré en su oído.- Por favor, dame alguna señal. –Supliqué.- Mi amor…
- ¿Qué hace acá señor?
- Perdón, quería verla.
- La paciente tiene que descansar.
- ¿Cuándo se va a despertar?
- Hay que esperar, no lo sabemos.
- ¿Puede avisarme?
- Claro que sí, pero ahora salga.
Salí de la habitación y agradecí que fuera sábado porque me iban a terminar echando del laburo.
-
Me desperté y me desesperé, no entendía nada o no quería entender nada.
Cerré mis ojos y recordé todo, me quería morir. No soportaría ver a Pedro a los ojos.
Sentí que se abrió la puerta y me tapé con la sábana.
- Quiero estar sola.
- Quiero saber cómo estás.
- Me muero de vergüenza.
Me quitó la sábana de la cara y me quise morir.
- ¿Cómo estás?
- Como el orto. –Y le di la espalda.-
- Pau, soy yo.
- Justamente por eso.
- ¿Lo hiciste a propósito?
- No tengo las agallas suficientes.
- ¿Pero quisiste hacerlo?
- No sé que quise, solo quise calmar este dolor.
-Sentí su mano en mi espalda.- No sientas vergüenza conmigo, te lo suplico.
- Nunca creí que iba a terminar así.
- No importa.
- Es que no me hacían nada y me desesperé.
- ¿De verdad queres que te deje sola?
- Te necesito más que nunca.
-Sentí que me abrazó acostándose detrás de mí y cerré mis ojos suspirando.- Yo sé que no sirve de mucho que te lo diga ahora, pero te prometo que vas a estar bien. Vamos a estar bien y vamos a estar juntos. –Besó mi cuello y suspiré.-
- No sé si voy a poder.
- Yo te prometo que sí.
- Me muero de miedo.
- No tengas miedo, no estás sola.
- Eso es de lo único que estoy segura.
- Siempre voy a estar con vos, siempre.
- Y yo con vos.
- Te amo Paula.
- Te amo mi amor.
Ay pobre Pau♡ que situacion desesperante para Pepe que tambien esta mal y tiene que mantenerse en pie y contenerla a ella.
ResponderEliminarOjala se sanen pronto <3
ResponderEliminaraahii pobre Pau, y Pedro es un groso estando con ella en todo momento
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