Hacía una suma incalculable de horas que caminaba de una punta a la otra de ese pasillo tan escalofriante.
¿Por qué las clínicas son tan horribles? –O quizás sea que como uno está pasando un momento tan espantoso cree que todo está en su contra.- No lo sé y tampoco me interesa saberlo en este momento.
Estaba sola en aquel lugar. ¿Por qué? Por lo menos si hubiese alguien tendría algo con lo que distraerme.
Las lágrimas se hacían presentes en mis ojos, caían de ellos para rodar sobre mis mejillas y morir en mi ropa. –Ya no me quedaban ni fuerzas para llorar.-
Miré el reloj e hice un cálculo en mi mente, hacía tres malditas horas que estaba dentro del quirófano y necesitaba que alguien saliera a decirme algo. –Creo que era la espera más eterna de mi vida.-
Me senté en una de las banquetas de la sala de espera y dejé caer mi cabeza contra la pared. Cerré mis ojos y suspiré lo más profundo que pude, necesitaba calmarme al menos un poco.
Me faltaba el aire, no podía respirar. No así, no en estas circunstancias, y no con este pánico recorriéndome el cuerpo.
Me sentía temblar, al borde del vacío. Nunca había sentido tanto vértigo. Estaba asustada de verdad.
Pasó una hora más hasta que por fin el cirujano salió de la habitación.
- ¿Cómo está? –Pregunté desesperada.-
- Estable, sufrió un paro pero pudimos sacarlo. No puedo darle un pronóstico certero señorita.
- ¿Y cuando puedo pasar?
- No sé, yo le aviso señorita.
- Gracias doctor.
Volví a la silla y suspiré nuevamente, busqué mi celular en el bolsillo y le escribí.
‘No puedo más, si llega a pasarle algo me muero. Es mi culpa, es todo mi culpa.’
‘Tranquila Pau, va a estar bien. Y no es tu culpa.’
‘¡Sí que es mi culpa! Él me odia a mí y por eso quiere lastimar a todas las personas que quiero.’
‘No pienses en negativo, va a estar bien.’
‘Eso espero, no soportaría que le pase algo.’
‘¿Queres que vaya a hacerte compañía?’
‘Gracias, pero prefiero estar sola.’
‘Te quiero.’
Las horas siguieron pasando y yo seguía allí, mirando un punto fijo. Tratando de buscar la tranquilidad que era nula en mi ser.
Amaneció y yo no pensaba moverme de allí.
- Doctor, necesito pasar. Aunque sea dos minutos, por favor se lo pido.
- Disculpe señorita, pero no se puede.
- Yo sé que le va hacer bien estar conmigo, se lo ruego.
- Me compromete.
- Solo dos minutos.
- ¿Solo dos minutos?
- Dos minutos.
- Está bien, pase.
- Muchas gracias. –Sonreí entre las lágrimas y entré.-
Abrí la puerta y terminé de desmoronarme. Sí, ya lo había visto en estas circunstancias, pero nunca así.
Estaba completamente lleno de cables, tenía un respirador artificial y una venda enorme sobre su panza.
Corrí a su lado y tomé su mano, acaricié su pelo e intenté respirar para poder hablar.
- Hola mi amor. –Susurré.- Solo quería que sepas que yo estoy acá, con vos y que no me pienso mover ni un segundo. Voy a estar ahí afuera esperándote, esperando a que te despiertes y pienso acompañarte hasta que te recuperes, como siempre. Siempre voy a estar con vos, siempre. –Suspiré y me tragué las lágrimas.- Vas a estar bien, no me importa lo que digan los médicos, yo sé que vos vas a estar bien porque sos fuerte, porque te lo mereces y porque sé que no me dejarías sola. –Besé su mano.- Tenes que ser fuerte, más fuerte que nunca. Por favor. -Besé su mano otra vez.- Voy a estar ahí afuera, esperando a que esos lindos ojitos vuelvan a mirarme. Te amo Pedro, te amo como nunca jamás amé ni voy a amar nadie. –Hice una pausa.- Te amo. –Besé su frente, ya que sus labios estaban tapados por el respirador y salí.-
Me paré contra la pared del pasillo y me deslicé hasta caer en el suelo.
La culpa me carcomía, se me colaba en los huesos. Cualquier cosa que a él le pasara iba a ser mi culpa, todo esto ya lo era.
- Cuando me di vuelta y vi a Pedro allí tirado me sentí morir, corrí hasta él y me quité mi campera para poder tapar su herida.
Intenté y hasta le grité que no cerrara los ojos, pero no lo logré.
Un policía de la patrulla llamó a una ambulancia y sentí que el viaje a la clínica fue eterno.
Lo ingresaron directamente al quirófano y me notificaron de que la bala de casualidad no había atravesado ningún órgano, pero que su situación era muy delicada especialmente por su problema cardíaco.-
- Señorita. ¿Por qué no baja al bar y come algo? –Y el médico se dirigía a mí.-
- No quiero moverme de acá.
- Si no va vamos a tener que atenderla a usted también.
- Pero…
- No sea terca, con el mayor de los respetos. Que baje diez minutos a comer algo no va a cambiar mucho, le prometo que si se despierta yo bajo personalmente a avisarle.
-Sonreí.- Gracias, de verdad.
- No tiene nada que agradecer. Vaya, de verdad. –Sonreí y me levanté.-
Bajé al bar de la clínica y me pedí un tostado con un jugo, la realidad era que la comida no me pasaba ni en joda, pero era real que no quería terminar desmayada en el pasillo.
Subí después de casi 20 minutos, ya que salí a dar una vuelta manzana para intentar serenarme y volví al piso donde Pedro estaba.
Era una clínica muy exclusiva y no había gente, una cosa demasiado extraña. Sí.
- Señorita. ¿Ya comió?
- Sí, recién. Gracias por preocuparse.
- El paciente necesita plaquetas y lo más fácil es comenzar por sus parientes. ¿Sabe si son compatibles? ¿Está dispuesta a donarle sangre? ¿Puede hacerlo?
- Sinceramente no tengo idea, pero sí. Puedo hacerlo.
- Venga por acá que le hago una muestra y lo analizamos.
- Está bien.
Una enfermera me sacó una muestra de sangre y al corroborar que éramos compatibles, me sacaron –a mí perspectiva.- demasiada sangre, pero si era por él, lo haría.
Estaban colgando esa especie de paquete con mi sangre dentro para pasársela a él cuando yo estaba observando todo por la pequeña ventana que tenía la puerta de la habitación.
Mis ojos no se cansaban de llorar y realmente no podía más.
- Por favor mi amor, aguanta. Aguanta. Vos podes.
Sentí una mano en mi espalda, era el doctor.
- Necesito pasar.
- Pase. –Me corrí.-
- Tranquila. ¿Sí?
- Eso intento.
- ¿Es su novio?
- Sí. –Bueno o algo así.-
- Las buenas energías y el amor ayudan, no lo dicen los libros de medicina pero lo dice mi experiencia. –Sonreí.- Seguro a él le haga muy bien que usted esté acá.
- Gracias.
- No es nada.
Y el doctor ingresó a la habitación.
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Y he aquí (antes de lo previsto) la nueva temporada... Ojala les guste tanto o más que la primera. ☺
AVISO: cambié el user de Twitter, ahora soy @fanfictionpyp
Si quieren que le pase la novela cada vez que suba, no tienen que hacer más que decirlo. ;)
Me encanto camii
ResponderEliminarAl finnnn! No me morí de impaciencia por casualidad jajaja, ya estaba extrañando los capítulos y la temporada nueva arrancó bastante intensa, así que va a ser interesante. Esperemos a que despierte ahora y a ver cómo sigue..
ResponderEliminarAmé el diseño del blog❤
@macaa_pauliter
Me encanto!!! Y sobre todo que haya empezado antes de lo previsto.
ResponderEliminarMe mata ahi solita Pau, en su lugar estaria desesperada por estar con alguien que me acompañe.
No me iba a aguantar hasta el lunes jajaja. Gracias por subir antes.
ResponderEliminarMe encantó el capítulo, por lo visto se viene con todo la nove con un principio así!
siiii volviste Cami...muy bueno y triste a la ves. :,(
ResponderEliminarQue sorpresa!!! Fue genial ver la.novela en.mis interaciones! Me encanto que hayas vuelto antes de lo previsto! Ojala pepe se recupere pronto... Y con el papa de pau que paso? .... Espero el próximo capítulo!
ResponderEliminarGracias por subir antes!!!! No los hagas sufrir mucho xfa!! mimiroxb
ResponderEliminarLovius cami
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