Tomé el ramo de flores y agarré la notita:
“Hay mujeres que me gustan para quererlas,
otras que me gustan para follar
y viajar a París unas horas entre sus piernas
otras que me gustan para reír
otras para abrazarlas
otras para que me escuchen
otras para contarnos cosas grandes;
Pero tú amor,
tú me gustas para todo.”
Sonreí tanto que se formaron hoyuelos en mis mejillas y mi cuerpo tembló de pies a cabeza. Quité mi chaqueta y corrí hasta el cuarto.
Abrí la puerta y allí estaba, tan sereno como siempre mirando por la ventana.
Caminé hasta él, lo abracé por la espalda y quité su saco. Mis manos se metieron por el escote de su camisa y besé su nuca.
- Al fin llegaste. –Dijo y tomó mis manos.-
- ¿Tarde mucho?
- Se me hizo un poco eterno. –Reímos.- ¿Una copa señorita?
- Por favor.
Nos separamos y Pedro abrió la botella, el corcho voló y reímos. Sirvió una copa para cada uno y con nuestros brazos apoyados en el marco inferior de la ventana y estando enfrentados, decidimos brindar.
- ¿Y por qué vamos a brindar?
- Por nuestro amor. –Propuse.-
- Me encanta. –Sonreímos, chocamos las copas y cada uno tomó un sorbo.- Pero… ¿Sabes qué?
- ¿Qué?
- Más me encantas vos. –Sonreí y él apoyó su copa en la cómoda, luego me quitó la mía de las manos y la dejó al lado.-
- No sabes lo que deseaba este momento. –Dije chocando mi frente con la suya.-
- ¿Mucho? –Preguntó tomándome por la cintura.-
- Muchísimo. –Suspiré y lo tomé por el cuello.
- ¿Y entonces qué esperamos?
- Y, no sé… Aguantamos tanto que desearnos un poco más capaz mejore las cosas.
- Sos tremenda eh. –Acercó mi cuerpo al suyo.-
- Vos me convertiste en esto, hacete cargo. –Lo besé.-
- ¿Es todo culpa mía?
- Solo tuya.
- No sabes lo loco que me vuelve que me digas eso.
-
- Lo estoy sintiendo. –Sonrió pícara y depositó un beso en mi cuello, quise tirarla en la cama pero se negó.- Te dije que aguantes un poco.
- Me vas a volver loco.
- Es la idea. ¿No te das cuenta?
- Me doy cuenta.
- ¿Entonces?
- Que no sé cuánto tiempo voy a poder aguantar.
- Te la vas a tener que bancar. –Y besó mi cuello del otro lado.-
Sus manos se deslizaron por mi pecho y desabrochó mi camisa, pero no me la quitó.
Sus besos recorrieron todo mi cuello y mi cara para luego bajar a mi pecho. Yo solo disfrutaba.
Deslizando muy lentamente sus dedos por mis brazos, terminó de quitar mi camisa y ella se quitó la remera. Sonreí y la atraje hacía mí. Hizo un rodete improvisado con su pelo y cerró sus ojos, me estaba esperando y lo disfrutaba.
Mi nariz recorrió todo su cuello produciéndole cosquillas que ella disfrutaba, luego fueron besos mezclados con caricias de mi barba. Mis manos estaban firmes sobre su cintura y sentía los suspiros en mi cara.
Era tan perfecta que no podía describirlo.
La pegué a mi cuerpo y desabroché su sostén para hacerla caer sobre la cama y quitárselo, sus labios se unieron a los míos como si se necesitarán para poder sobrevivir. Se recorrieron de punta a punta, se buscaron y se reencontraron. Se reconocieron.
Con besos bajé por todo su cuerpo y no deje ninguna zona sin visitar hasta llegar a su ombligo.
De a poco, con muchos besos y gemidos, nuestras ropas quedaron sobre la cama o en el suelo. –No me importaba demasiado ese detalle en aquel entonces.-
Nuestros corazones bombeaban más que nunca, nuestra piel ardía y nuestras respiraciones estaban demasiado agitada.
Nuestros cuerpos juntos sacaban chispas, se habían extrañado más de la cuenta.
-
Sentía que mi respiración aún no era normal y no quería abrir mis ojos, quería seguir disfrutando.
Sentí los labios de él rosar los míos y sonreí.
- No me dí cuenta de cuanto te extrañaba hasta recién. –Dije sin abrir mis ojos.-
- Me pasó exactamente lo mismo. –Sonreí y nos besamos.-
- Seguís siendo igual de adictivo que siempre.
- Me encanta ser tu droga.
- Mientras no me dejes sin dosis.
- Jamás. –Sonreí y volvimos a besarnos.-
- La notita que me dejaste con las rosas y los chocolates me encantó.
- Lo leí en Internet ayer y es tal cual lo que siento por vos.
- Gracias. –Volvimos a besarnos y sin darme cuenta yo estaba sobre él.-
Nuestros labios se unieron una vez más y no tenían intención alguna de desencontrarse.
Sentí su mano deslizarse sobre aquel lugar de mi espalda que tanto amaba y suspiré.
- Amo que siempre sepas lo que necesito. –Dije en su oído.-
- Amo complacerte. –Besó mi cuello.-
- Y yo te amo a vos.
- Y yo a vos. –Nos besamos.-
- ¿Te diste cuenta que fue nuestra primera vez siendo novios?
- No lo había pensando.
- Yo sí, fue especial.
- ¿Por qué?
- Porque si bien siempre la pasé increíble con vos en la cama y casi siempre me sentí cuidada y querida, siento que ahora lo hacemos por amor y me encanta.
- Mmm… Puede ser. –Me besó.-
- Sos muy lindo. ¿Sabías?
- Vos sos linda. Y desnuda ni te cuento. –Susurró y yo reí.-
- Sos el único que tiene el privilegio de verme así.
- Más vale que sea el único eh.
- Bueno, vos casi dejas embarazada a una pendeja.
- ¿Era necesario traer eso a este momento?
- Perdón.
- No pasa nada.
- Fue un impulso.
- No pasa nada, pero eso es pasado. –Me besó.- Ahora estamos juntos.
- Es verdad. –Sonreí y nos dimos un beso.-
Sus manos se deslizaron ambas por mi espalda y sonreí, él era mi paraíso. No había dudas de eso.
Puro amor en este capitulo. Me encanto ♥
ResponderEliminarQue tierno pedro, me encanto el cap
ResponderEliminarNo dejo de maravillarme del cambio de pp!! Hermoso cap!! mimiroxb
ResponderEliminarMas tiernoo el capitulo! Me encanto!
ResponderEliminarexelente capitulo mori de amor
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