miércoles, 22 de abril de 2015

121.

Estaba acostada boca abajo y con mi cabeza sobre mis brazos que se encontraban sobre la almohada.

Él estaba en la misma posición, pero sobre su almohada.

Nos mirábamos embobados, sonriendo. Sí, cual dos adolescentes.

- Pau. –Dijo y corrió un mechón de mi cara.-
- ¿Qué Pepe?
- Estaba pensando en que… -Y hablaba muy serio.- Estamos muy lejos. –Reí, muerta de amor.-
- Pensé que me estabas hablando de algo en serio.
- Es en serio.
-Sonreí y me acerqué a él, pasé mi brazo libre sobre su cuello y lo despeiné.- ¿Así?
- Podría ser. –Nos besamos.-
- Igual, deberíamos ir pensando en la cena.
- ¿Ya?
- Son las ocho y pico amor.
- ¿En serio?
- Sí. –Sonreí y suspiré.- Sino mañana estás muerto. –Lo besé.- Pero deja, yo me encargo. –Y me erguí un poco para llenar de besos su cara.- ¿Algo para cenar acá, te va?
- Por favor.
-Sonreí.- Hay para hacer…
- No quiero comida elaborada, prefiero que hagas rápido y vuelvas para acá.
- ¿Ñoquis con salsa rosa?
- Me encantó.
- Entonces ahora hago. –Lo besé.- Pero si no recolecto mi ropa me congelo.

Pedro agarró algunas prendas que estaban de su lado y comencé a vestirme.

- Odio esto.
- ¿Qué cosa?
- ¡Qué te vistas!
-Reí.- ¿No preferís ser el único que me conoce desnuda? –Pregunté acercándome a él.-
- No me provoques porque te agarro otra vez.
- Me voy a hacer un problema yo. –Reímos y nos dimos un beso.- Cenamos y soy toda tuya otra vez.
- Linda que sos. –Me besó y terminé de vestirme.-
- Vestite vos también que te vas a enfermar eh.
- Bueno ma.
-Sonreí.- Solo te cuido.

Preparé la cena lo más rápido que pude y volví al cuarto con todo sobre una bandeja.
Cenamos mirando la tele y charlando de algunas banalidades.

- Pau. ¿Traes chocolates?
- Siempre con planes tan perfectos. Lavo todo y traigo.
- Bueno, dale. Mientras yo cierro la puerta, ventanas y demás.
- Dale co-equiper. –Reímos y nos dimos un beso.-

Nos levantamos y cada uno hizo lo que dijo.

Otra vez en la cama, nosotros y los chocolates.

-Suspiré y me desperecé sobre el colchón.- ¿Es normal tener frío otra vez?
-Rio.- No sé, podes venir para acá. –Me abrazó y yo apoyé mi cabeza en su hombro.-
-Cerré mis ojos.- ¿Vos decís que la felicidad está hecha para nosotros? Porque te juro que cuando estoy así con vos sé que no me falta nada, pero mañana cuando me quede sola otra vez la angustia me va a tomar el cuerpo y ya me cansé.
- La felicidad es para todos, solo que tenemos que tomar el camino correcto para encontrarla. Igual, no creo que la felicidad sea una sensación eterna.
- No, yo tampoco. Son momentos.
- Exacto. Y si vamos por el camino de los buenos momentos no veo por qué la felicidad no sea para nosotros.
- Yo no pretendo ser feliz todo el tiempo, todos los días. Pero una cosa es estar triste y otra es estar bien o normal. ¿Me entendes?
- Sí, claro que te entiendo. –Besó mi frente.- Ya va a pasar todo.
- Eso espero. –Suspiré y me acurruqué en él.-
- Vas a ver que sí.
- Confío en vos.
- Me parece perfecto.
-Reí y levanté mi cabeza para poder besarlo.- ¿Pido mucho si organizamos una escapada romántica para el sábado? Aunque sea al Tigre, tirarnos en el pasto y que nada importe.
- Dejalo en mis manos.
-Sonreí y lo besé.- Gracias. –Volví a besarlo.- Además tengo ganas de sacar fotos.
- El sábado es de nosotros entonces.
- Genial. –Volví a besarlo y me senté en la cama, busqué mi celular y lo apagué. Estiré mi espalada y él tomó mi mano.-
- Me da frío si te vas.
-Sonreí.- Voy a lavarme los dientes y vengo.
- Mmm… Hace rápido.
- Hago rápido tontito. –Lo besé.- Vos también deberías hacerlo.
- Voy después.
- Dale.

Le di un último beso y fui hasta el baño. Cerré la puerta y me apoyé sobre ella, con mis manos entre la puerta y mi cuerpo. Reí.

Me lavé la cara y luego me lavé los dientes. Me cambié para dormir y me perfumé para él.

Tocó la puerta y sin pedir permiso, entró.

- Estás tardando mucho y te extraño.
-Sonreí y lo besé.- Ya terminaba.
- Bueno, me lavo los dientes entonces.
- Dale.

Él se encargó de lavarse los dientes mientras yo me ponía crema en las piernas.

- Ah, con razón tardas tanto vos. Crema, algodones, perfume. ¡Si te estás yendo a dormir!
- Pero duermo con vos y me gusta estar linda para vos.
-Me arrebató por la cintura y me apoyó contra la pared.- Siempre sos linda vos.
- Gracias. –Lo besé.- Pero hay detalles que no me gusta que se pierdan. –Volvimos a besarnos y fuimos hasta el cuarto.-

Pedro activó su alarma y estábamos a oscuras, ambos boca arriba y mirando el techo.

Busqué su mano y entrelacé sus dedos con los míos. Nuestras respiraciones de a poco de tranquilizaban. Con mi mano libre busqué su corazón y posé mi mano allí, no había nada que me tranquilicé más que eso. Su mano libre se posó sobre aquella y nos soltamos nuestra otra mano.

- Ese corazoncito necesita mucho amor. –Susurré.-
- Te juro que desde que estoy con vos tengo muchos menos problemas con mi enfermedad.
- ¿Qué te digo? ¡Necesita amor!
- A vos te necesita. Te necesitamos.
-Sonreí y besé su hombro.- Me tranquiliza mucho sentir tus latidos para dormir.
-Sonrió.- Me había dado cuenta, siempre que nos acostamos abrazados apoyas la cabeza del lado izquierdo.
- Pero que observador. -Sonrió.- Muchas veces cuando me desvelo o me despierto en el medio de la noche hago esto mismo.
- Eso no lo sabía.
- No tenes por qué saber todo.
- Mmm… -Reímos y nos besamos.-
- Está bueno tener algunos secretos para sorprenderte.
- ¿Cómo por ejemplo?
- ¡Son secretos!
- Okei, okei. Ya los voy a descubrir.
- Pepe. –Besé su mejilla.- La alerta tardó en llegar, pero está viniendo. ¿Cerraste bien las persianas, no?
- Sí Pau, no te preocupes.
- Está bien, solo por lo que pasó esa vez en mi casa.
- Está todo bien cerrado, no te preocupes. Veni. –Hizo que me acueste sobre su pecho con mi oreja sobre su corazón. Sonreí y me tapé mejor.- Descansa mi amor.
- Vos también Pepe. –Besé su pecho y él mi frente.-
- No va a pasar nada con la tormenta.
- Ya sé que si vos me cuidas nada malo puede pasarme.
-Sentí que me abrazó más fuerte.- Tu guardaespaldas siempre.
- Qué lindo escuchar eso. –Hice una pausa.-
- Qué descanses Pau.
- Vos también Pepe.

Y allí nos quedamos dormidos.

7 comentarios:

  1. Son tan lindos!! Adoro verlos así mmimiroxb

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  2. qué capítulo tan tierno! Me encanta cuando están así!

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  3. Me encanto pero se que detras de este hermoso sol se viene ALTA tormenta... y me da miedo ajajaja. Pero bueno... mientras tanto disfruto ajajaj

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  4. Que lindo capitulo!!!!! escribis muy lindo Cami

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